En Garray, todos los años, a primeros de agosto, se hacen los episodios de la caída de Numancia, este año era diferente porque hacían un resumen de toda la historia de la derrota del pueblo numantino.
Tras los intentos fallidos del consúl Mancino para conquistar Numancia, Roma entrega prisionero al cónsul Mancino a los numantinos pero rechazan su oferta. Esta vez el senado de Roma nombra cónsul a Escipión, para derrotar a Numancia.
Tras los intentos fallidos del consúl Mancino para conquistar Numancia, Roma entrega prisionero al cónsul Mancino a los numantinos pero rechazan su oferta. Esta vez el senado de Roma nombra cónsul a Escipión, para derrotar a Numancia.
En Tarraco (la Tarragona romana) le esperaba su ejercito para asaltar Numancia. El jefe numantino Megara, convoca una asamblea de notables para comunicarles que van a ser atacados por Escipión y su ejército.
Escipión no quería asaltar Numancia, sino conquistarla por medio de bloqueo. Lo que quería hacer Escipión era encerrar al pueblo numantino, con una empalizada, que rodease a toda Numancia.
Los numantinos podían ver desde las murallas algunos campamentos, donde estaba Escipión, también donde estaba su hermano.
Numancia estaba muy agobiada. Está vez los romanos no iban a hacer la misma estrategia que otras veces, sino muy diferente.
Numancia estaba cercada. El jefe Megara intento romper el cerco pero muere en su fallido ataque. Los numantinos honran a su jefe fallecido con un funerario solemne.
Cada vez más los ataques de los numantinos son a la desesperada, todos iguales y sin conseguir lo que quieren, era imposible derribar la construcción de los romanos. Tras muchos fracasos el nuevo jefe decide intentar pedir ayuda. Cualquier acto de los numantinos es castigado con cortarles las manos.
Los numantinos intentan negociar con Escipión pero es imposible. Escipión les pide a los romanos todas sus armas y su rendición. La entrega de sus armas suponía a los numantinos que ya no podían morir luchando y que no podían ir con sus dioses.
Entonces los numantinos le piden a Escipión un día más y se les concedió. Aquel día muchos numantinos se quisieron quitar la vida ellos mismos cada uno como quiere. Al día siguiente Escipión quemo la ciudad sin la autorización del Senado .Numancia fue repartida entre los que le ayudaron a Escipión. Los numantinos que quedaron fueron vendidos como esclavos y llevados a Roma para el desfile triunfal de Escipión.
La resistencia de los numantinos a hecho que aún se recuerden.
A mi me gustó mucho por que es una forma de aprender algo de la historia del pueblo de Numancia, además todos los actores son gente del pueblo de Garray. ¡Os lo recomiendo!
¡¡¡ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO!!!


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